La última oleada de liquidaciones en los mercados cripto ha traído consigo una sorpresa inesperada. Durante la venta masiva de la semana pasada, las posiciones relacionadas con la tokenización de plata generaron más liquidaciones que el bitcoin en Hyperliquid. Una señal que Michael Burry, famoso por anticipar la crisis de las hipotecas subprime, interpreta como síntoma de una “espiral de fallecimiento colateral“, una espiral de liquidación que se retroalimenta.
En una nota reciente, el gerente explica que la caída simultánea de activos cripto y metales, combinada con un uso excesivo de apalancamiento, ha desencadenado una reacción en cadena. Cuando el valor del colateral cae, se liquidan las posiciones más arriesgadas, lo que aumenta la presión bajista y alimenta un círculo vicioso.
La apalancamiento financiero extremadamente alto en estos exchanges de cripto debido al aumento de los precios de los metales significaba que cuando la garantía cripto caía, los metales tokenizados tenían que ser vendidos. Esto es una ‘espiral de fallecimiento colateral’.
Cuando la plata supera al bitcoin en las liquidaciones
El aspecto destacado del episodio radica en la inusual jerarquía de las liquidaciones forzosas. En Hyperliquid, las liquidaciones relacionadas con contratos tokenizados de plata superaron a las de bitcoin, a pesar de que tradicionalmente lidera en momentos de estrés en el mercado.
Este cambio no está vinculado a un choque específico en el BTC, sino a una posición extremadamente cargada en metales preciosos. El impresionante aumento del oro y la plata en las semanas anteriores atrajo a un flujo de operadores utilizando un alto apalancamiento. Cuando los precios corrigieron bruscamente, la limitada liquidez y la concentración de las posiciones aceleraron las liquidaciones.
La mecánica de una espiral de colateral
Según Michael Burry, la dinámica es simple pero implacable. Los operadores utilizan activos cripto como colateral para tomar posiciones en metales tokenizados. Cuando el mercado cripto retrocede, el valor de este colateral disminuye. Para cumplir con los requisitos de margen, las plataformas venden automáticamente las posiciones más arriesgadas, incluso en plata u oro tokenizados.
Estas ventas forzadas siguen bajando los precios de los metales, desencadenando nuevas liquidaciones. La espiral se retroalimenta, independientemente de los fundamentos económicos a corto plazo. En este contexto, la tokenización de plata se convirtió, temporalmente, en el epicentro del estrés, incluso eclipsando al bitcoin y al ether.
Los mercados cripto como plataformas macro 24/7
Este episodio ilustra una evolución estructural. Las plataformas cripto ya no solo se utilizan para operar criptomonedas. Son cada vez más utilizadas como infraestructuras de trading macro abiertas las 24 horas del día, permitiendo tomar posiciones en materias primas o índices a través de productos tokenizados.
Estos instrumentos ofrecen ventajas claras: acceso las 24 horas del día, capital inicial reducido, ejecución rápida. Pero estas mismas características amplifican los riesgos en períodos de extrema volatilidad, especialmente cuando los mercados tradicionales endurecen sus reglas.
Paralelamente a la venta masiva, los mercados tradicionales han aumentado los requisitos de margen en los contratos de futuros de oro y plata. Aunque estas medidas se aplican a los mercados tradicionales, influyen en el comportamiento de los operadores en los mercados tokenizados, que reflejan los mismos activos subyacentes.
Una advertencia sobre el apalancamiento
El mensaje principal de Burry es claro. La integración creciente de los mercados macro en el ecosistema cripto está transformando estas plataformas en amplificadores de estrés financiero. Cuando el apalancamiento está demasiado concentrado y la liquidez escasea, activos considerados secundarios pueden convertirse en el principal impulsor de las liquidaciones.
Este episodio recuerda que la línea entre la finanza tradicional y la cripto se desvanece rápidamente. En un entorno donde todo se opera sin parar, la próxima fase de turbulencia podría no venir de donde los inversores esperan.