El futuro de los bancos y la criptomoneda en Davos

La criptomoneda ya no es solo un tema de exploración para la finanza tradicional. Se ha convertido en una cuestión de supervivencia. Así lo informa Brian Armstrong, CEO de Coinbase, después de su participación en el Foro Económico Mundial de Davos. Según él, un ejecutivo de uno de los diez mayores bancos del mundo le confió que la criptomoneda es ahora la “prioridad número uno” de su institución, calificada sin rodeos como una amenaza “existencial”.

Davos confirma el cambio de tono

Brian Armstrong describe una atmósfera muy diferente a la de años anteriores. Los líderes de la finanza tradicional ya no buscan comprender si la criptomoneda prevalecerá, sino cómo posicionarse en ella. Según él, la mayoría de los banqueros reunidos en Davos ahora muestran una actitud favorable hacia las criptomonedas y están tratando activamente de convertirlas en una oportunidad estratégica.

Esta urgencia se explica por el aumento de los stablecoins y la tokenización. Estas tecnologías permiten transferir valor, emitir activos financieros y liquidar transacciones sin necesidad de recurrir a las vías bancarias convencionales. Para las instituciones cuyo modelo se basa en pagos, compensaciones e intermediaciones, la amenaza es directa.

Tokenización: el verdadero punto de ruptura

En Davos, la tokenización de activos fue uno de los temas más discutidos, mucho más allá de los meros stablecoins. Acciones, créditos, productos estructurados: cada vez más activos financieros son candidatos a una representación on-chain.

Según Armstrong, el riesgo para los bancos es evidente. Un gestor de activos o una fintech podría ofrecer mañana acceso directo a tokens o transferencias estables, sin necesidad de cuentas bancarias, sin retrasos en la liquidación y con costos marginales. Una desintermediación pura y simple.

También hace hincapié en el potencial global de esta evolución. Alrededor de 4 mil millones de adultos en el mundo todavía no tienen acceso a productos de inversión de calidad. La tokenización podría abrir estos mercados, reduciendo las barreras de entrada y haciendo que los activos sean fraccionables y accesibles a nivel mundial. Armstrong anticipa avances significativos para 2026.

Un contexto político favorable en Estados Unidos

El CEO de Coinbase también sostiene que el clima político en Estados Unidos está cambiando a favor de la criptomoneda. Describe a la administración Trump como la más pro-cripto en el mundo en este momento, citando su apoyo a iniciativas legislativas para aclarar el marco regulatorio.

Según Armstrong, esta clarificación es esencial para mantener la competitividad de Estados Unidos frente a otras potencias que están invirtiendo fuertemente en infraestructuras relacionadas con los stablecoins y los pagos digitales. La regulación ya no se percibe como un obstáculo, sino como una condición necesaria para la adopción institucional.

La IA como acelerador natural de la cripto

Otro punto clave de su mensaje: la convergencia entre inteligencia artificial y criptomoneda. Armstrong afirma que son las dos tecnologías más discutidas en Davos, y que están destinadas a funcionar juntas.

En un mundo donde agentes de IA realizan tareas y transacciones en nombre de los usuarios, los sistemas bancarios tradicionales parecen poco adaptados. Los stablecoins ofrecerían un medio de pago nativo, programable y global, sin fricciones regulatorias u operativas excesivas.

Una industria que pasó de ser una alternativa a ser una competidora

El veredicto final de Armstrong es claro. La criptomoneda ya no es un laboratorio experimental. Para algunos de los mayores bancos del mundo, ahora representa un competidor estratégico directo capaz de desafiar sus fundamentos económicos.

En Davos, el mensaje ha quedado claro. La cuestión ya no es si la criptomoneda prevalecerá, sino quién podrá adaptarse lo suficientemente rápido para no quedar en segundo plano.

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