El regreso del apetito institucional se confirma. El lunes, los ETF de Bitcoin Spot en Estados Unidos registraron 697 millones de dólares en entradas netas, su mayor total diario desde octubre. Un número que eleva los flujos acumulados en los primeros dos días de 2026 a más de 1.16 mil millones de dólares y que revitaliza el rebote observado en el mercado cripto.
Un reinicio neto tras la purga de diciembre
Estos flujos marcan una clara ruptura con el final del año 2025, dominado por salidas relacionadas con arbitrajes fiscales y reducción de riesgo. Nueve de los doce ETF registraron entradas positivas en la sesión.
BlackRock captó la mayor parte de los flujos, con cerca de 372 millones de dólares inyectados en su ETF IBIT. Fidelity le sigue con 191 millones a través de FBTC. Los productos de Grayscale, Bitwise, Ark & 21Shares, VanEck, Invesco, Franklin Templeton y Valkyrie también contribuyeron al movimiento.
La tendencia del mercado es bastante consensuada: los inversores institucionales están regresando gradualmente a la exposición cripto regulada, aprovechando el reinicio de principio de año para reajustarse tras varias semanas de espera.
Bitcoin respaldado por los flujos, el mercado respira
Este aumento de interés se reflejó de inmediato en los precios. Bitcoin superó los 94,000 dólares el lunes y hoy se cotiza alrededor de 93,600 dólares, con un aumento de más del 7 % en una semana. Ethereum se mantiene por encima de los 3,200 dólares, mientras que XRP muestra un rendimiento espectacular, con más del 12 % de aumento en 24 horas y cerca del 30 % en siete días.
Los ETF juegan un papel mecánico pero central aquí. Cada entrada neta implica compras directas de BTC o ETH en el mercado spot, creando un respaldo estructural a los precios. En un contexto donde la liquidez aún está parcialmente restringida, este efecto es aún más evidente.
Una dinámica que va más allá de Bitcoin
El movimiento no se limitó a BTC. Los ETF de ETH registraron alrededor de 168 millones de dólares en entradas netas en la misma sesión. Los productos vinculados a XRP, Solana, Dogecoin y Chainlink también atrajeron capitales, confirmando una ampliación progresiva del interés institucional más allá de Bitcoin.
Este punto es clave. Sugiere que los inversores ya no se conforman con una exposición defensiva a BTC, sino que están comenzando a reconstruir asignaciones más diversificadas dentro del ecosistema cripto.
Un optimismo todavía prudente
A pesar de estas cifras impresionantes, el tono sigue siendo cauteloso. Los analistas hablan de un optimismo “condicional“. Los flujos están ahí, pero la convicción aún depende en gran medida del contexto macroeconómico y de la estabilidad regulatoria en 2026.
El mercado sigue dividido. Por un lado, las instituciones parecen comprometidas con una lógica a largo plazo, utilizando los ETF como vehículos de asignación estratégica. Por otro lado, los inversores minoristas siguen siendo tácticos, atentos a los niveles técnicos y a las señales macro.
Estos 697 millones de dólares en entradas son sin embargo una señal clara: el mercado cripto comienza el año con un respaldo institucional tangible. Si esta dinámica se mantiene, los ETF podrían volver a ser el principal motor del ciclo en 2026, siempre y cuando el entorno macro no rompa este impulso incipiente.