Hoskinson critica la administración Trump por politizar las criptomonedas

Charles Hoskinson critica a la administración Trump por politizar las criptomonedas a través de las memecoins presidenciales, convirtiendo el ecosistema en una herramienta extractiva en detrimento de la credibilidad y la confianza.

Des memecoins presidenciales como punto de ruptura

La iniciativa de lanzar el Trump Coin, según Hoskinson, institucionalizó la extracción de valor en la industria de las criptomonedas. El optimismo tras la elección de Donald Trump en 2024 se desvaneció con el lanzamiento de esta moneda poco antes de su investidura, enviando un mensaje decepcionante. Hoskinson no critica la existencia de memecoins en sí, sino que la iniciativa provenga directamente de la esfera presidencial, convirtiendo el proyecto en una herramienta de captación de valor en lugar de aportar al ecosistema.

La primera cosa que hizo fue lanzar el Trump Coin, y esto dio la impresión de que la extractividad estaba institucionalizada.

Desde su lanzamiento, el Trump Coin ha perdido más del 80 % de su valor, lo que ha generado desconfianza en el mercado y dejado a muchos inversores particulares en apuros.

Una ventana regulatoria cerrada

Según Hoskinson, estas acciones arruinaron una oportunidad histórica de reforma regulatoria a principios de 2025. Se suponía que proyectos legislativos clave avanzarían de manera bipartidista, pero los vínculos financieros entre Trump y las criptomonedas dividieron a los demócratas, convirtiendo la regulación en un campo de batalla ideológico.

La industria de las criptomonedas se ha politizado profundamente, lo que complica el diálogo con los reguladores y refuerza la percepción de corrupción en el sector. La falta de estructura y gobernanza, según Hoskinson, ha dejado a proyectos como Cardano expuestos a riesgos políticos no deseados.

Una industria ahora politizada

La asociación de la criptomoneda con una figura política única ha alienado a gran parte del país, especialmente a la izquierda, que percibe a las criptomonedas como un instrumento de transferencia de riqueza en beneficio de un grupo específico. Esta politización extrema debilita a la industria, dificulta el diálogo con los reguladores y refuerza la idea de corrupción intrínseca en las criptomonedas.

Un futuro regulatorio comprometido

Para Hoskinson, la ventana para una regulación clara se ha cerrado por varios años. La criptomoneda se ha convertido en un arma política sin liderazgo ni responsabilidad, debilitando el ecosistema estadounidense a largo plazo. Las consecuencias podrían sentirse más allá de 2026.

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