Avances en la escalabilidad de Ethereum para el 2026

El ecosistema Ethereum ha dado un paso adelante claro en la carrera por la escalabilidad. La red ha elevado su límite de gas de bloque de 45M a 60M, un aumento masivo que aumenta de inmediato la capacidad de procesamiento de transacciones. Esta decisión llega en un momento en que las métricas de rendimiento ya están alcanzando récords y el hard fork Fusaka se acerca rápidamente. En un mercado donde cada milisegundo importa, un salto como ese nunca es neutral.

Una subida validada por los validadores y liderada por la comunidad

Obviamente, el aumento del límite de gas no se impuso: más de la mitad de los validadores dieron luz verde, desencadenando el ajuste automático el 25 de noviembre. Detrás de este voto, una demanda clara: absorber la creciente presión de la DeFi, de los rollups y de las aplicaciones que están saturando el ancho de banda del layer 1.

El investigador de la Fundación Ethereum, Toni Wahrstätter, resume este momento como el resultado de un año de esfuerzos coordinados. Aumentar a 60 millones en un año equivale a duplicar el margen operativo de la red, una aceleración poco común a este nivel de infraestructura. Para un ecosistema acostumbrado a avanzar paso a paso con prudencia, este gesto marca un cambio de ritmo.

Por qué esto se mantiene técnicamente: un trío de avances clave

El aumento nunca habría sido validado sin tres mejoras estructurales. La primera: EIP-7623, un salvaguarda a nivel de protocolo que refuerza la gestión del peso de los bloques. Además, las optimizaciones de los clientes han mejorado la eficiencia de los nodos, reduciendo los riesgos de propagación lenta o desincronización. Por último, meses de pruebas en testnets confirmaron que la red seguía siendo estable, incluso bajo una carga simulada más pesada.

Este conjunto técnico proporciona margen suficiente para apuntar a una escalabilidad del layer 1 más agresiva mientras se mantiene la estabilidad, un equilibrio que la comunidad considera sagrado.

Vitalik atenúa: más capacidad, pero más precisión en 2026

Vitalik Buterin recuerda que este aumento es solo un paso. Según él, los próximos años se centrarán en optimizaciones más específicas. En otras palabras: aumentar ocasionalmente el límite de gas, sí, pero ajustando al mismo tiempo el costo de las operaciones más costosas. Esto incluiría precompiles pesados, opcodes complejos o ciertas llamadas contractuales.

Este enfoque busca evitar una desviación de los tamaños de los bloques al tiempo que permite un mayor rendimiento. Una estrategia híbrida que se ajusta al espíritu de Ethereum: flexibilidad, pero no a expensas de la seguridad.

Al mismo tiempo, los rollups están rompiendo récords

Otro dato clave para entender el momento: las redes de escalabilidad han superado los 31,000 TPS acumulados en las últimas 24 horas. Lighter domina con más de 5,455 TPS y cerca de 1.2 mil millones de dólares en TVL, mientras que Base muestra 137 TPS. Esta dinámica refuerza la idea de que el layer 1 debe absorber más datos si los rollups continúan acelerando.

Fusaka llega: PeerDAS cambiará el juego

Todo se alinea para una ascensión coordinada. El hard fork Fusaka, programado para el 3 de diciembre, contará con PeerDAS, un nuevo modelo de disponibilidad de datos que Vitalik describe como fundamental para la escalabilidad futura. El objetivo: agilizar, proteger y ampliar la capacidad de los rollups para publicar sus datos.

Fusaka también incorpora actualizaciones de los clientes, refinamientos de consenso y refuerzos de seguridad. Una preparación metódica para absorber el crecimiento explosivo de un ecosistema que continúa enviando un mensaje claro: Ethereum quiere seguir siendo el motor central de Web 3 y se está preparando para los próximos años.

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