X, dirigido por Elon Musk, tiene planes de incorporar el trading de acciones y criptomonedas directamente en el feed de noticias a través de “Smart Cashtags” interactivos.
La plataforma también está preparando un beta externo de X Money, con el objetivo de convertir a X en una super app que mezcle pagos, mensajería e inversión, similar a WeChat.
El proyecto tendrá que lidiar con las regulaciones de la SEC y los riesgos especulativos asociados con el trading integrado en una red social.
Transacciones directamente desde el feed de noticias
Elon Musk está acelerando la transformación de X en una super app financiera. La plataforma se está preparando para permitir a sus usuarios comprar y vender acciones y criptomonedas directamente desde su línea de tiempo, según Nikita Bier, el jefe de producto de la empresa.
La funcionalidad se basará en los “Smart Cashtags”: los tickers bursátiles y cripto integrados en las publicaciones se volverán interactivos, permitiendo a los usuarios realizar operaciones de trading sin salir de la aplicación.
X Money en beta externa en uno o dos meses
Al mismo tiempo, X está preparando el lanzamiento de una beta externa de X Money, su sistema de pago integrado. Musk mencionó que la herramienta ya está siendo probada internamente y estará disponible para un grupo reducido de usuarios en las próximas semanas.
El objetivo es convertir a X en una plataforma todo en uno: mensajería, publicación, pagos e inversión reunidos en una sola aplicación. Una realización de la visión de “everything app” que Musk ha estado promocionando desde la adquisición de Twitter en 2022, inspirada en el modelo de WeChat en China.
Musk y las criptomonedas: una historia antigua
El CEO de Tesla y SpaceX no es ajeno al ecosistema de las criptomonedas. Tesla todavía posee 11,509 BTC en su balance, en comparación con los 42,300 al inicio de 2021. SpaceX controla alrededor de 8,285 BTC. Musk también ha sido un defensor del Dogecoin, con SpaceX y Tesla aceptando ocasionalmente el DOGE como forma de pago. Incluso este mes, mencionó la idea de “enviar al DOGE a la luna”.
Un reto ambicioso pero lleno de obstáculos
Integrar servicios financieros en una red social de esta magnitud representa un desafío regulatorio considerable. La negociación de acciones está sujeta a la supervisión de la SEC, y las transacciones cripto a un marco regulatorio aún en desarrollo en los Estados Unidos. X tendrá que obtener las licencias necesarias o colaborar con socios regulados para ejecutar las órdenes.
También surge la cuestión de la protección de los usuarios. Convertir un feed de noticias en una interfaz de trading crea un entorno donde la impulsividad y la influencia de las publicaciones virales podrían amplificar los comportamientos especulativos, especialmente en las memecoins y small caps.
Queda por ver si X logrará convencer a los reguladores y usuarios de que la combinación de redes sociales y mercados financieros en una misma interfaz es un avance, y no un riesgo adicional.