Bitcoin está experimentando una caída mientras que los mercados estadounidenses permanecen cerrados por unas horas más, cayendo por debajo de los 91.000 dólares.
Fin abrupto de un rally impulsado por flujos
La semana comienza de manera difícil para Bitcoin después de un fin de semana tenso. La dinámica de los ETF de Bitcoin en los Estados Unidos se invirtió abruptamente el viernes, con salidas netas de unos 395 millones de dólares, poniendo fin a cuatro sesiones consecutivas de entradas de capital. Una clara señal de retorno a la aversión al riesgo, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas en torno a Groenlandia y la perspectiva de un conflicto comercial entre Washington y Bruselas.
Esta reversión se produce después de una semana muy positiva. Los ETF de Bitcoin atrajeron más de 1,8 mil millones de dólares en cuatro días, acompañando un aumento en el precio de Bitcoin hasta casi 96.000 dólares. Pero esta recuperación resultó ser frágil, dependiente de un entorno macroeconómico repentinamente mucho más hostil.
El impacto geopolítico como catalizador
El desencadenante es claramente político. Las repetidas amenazas de Donald Trump de imponer nuevos aranceles a varios aliados de la OTAN, vinculadas a su ofensiva diplomática sobre Groenlandia, han revivido el espectro de una guerra comercial transatlántica. En respuesta, la Unión Europea ha insinuado que está preparando medidas de represalias significativas, llegando a mencionar restricciones a los servicios estadounidenses en Europa.
Todo esto ha provocado un cambio radical en los mercados durante el fin de semana. Bitcoin cayó de alrededor de 95.000 dólares a 92.500 dólares en cuestión de horas, antes de seguir cayendo por debajo de los 91.000 dólares esta mañana. Para muchos inversores institucionales, los ETF han servido como un ajuste inmediato ante la incertidumbre.
Un mercado ya debilitado
Estas salidas no son aleatorias. El sentimiento del mercado ya se había deteriorado después del inesperado aplazamiento de la reunión clave del Senado estadounidense sobre la regulación de los mercados cripto. Para los inversores, este aplazamiento ha reforzado la impresión de un entorno político inestable, donde la claridad regulatoria sigue siendo incierta a pesar de las promesas de aclaración.
En este contexto, el impacto geopolítico actúa como un amplificador. Los ETF, que se supone ofrecen una exposición sencilla y líquida a Bitcoin, se convierten también en un canal rápido de desinversión cuando aumenta el riesgo global. La reacción observada el viernes refleja esta lógica defensiva.
¿Hasta dónde puede llegar la corrección?
Algunos analistas creen que si la presión macroeconómica persiste, Bitcoin podría volver a niveles mucho más bajos, entre 67.000 y 74.000 dólares. Este escenario está condicionado a una escalada sostenida de las tensiones comerciales y a un endurecimiento del clima financiero global.
A corto plazo, la incertidumbre prevalece. Sin detalles concretos sobre la política comercial estadounidense y la respuesta europea, los mercados están evolucionando a la vista. Sin embargo, una cosa está clara: después de haber sido un motor del alza, los ETF de Bitcoin han vuelto a ser un indicador de la nerviosidad de los inversores. Y por ahora, este indicador claramente está inclinado hacia la prudencia.