Bitcoin corrigió notablemente el jueves, cayendo alrededor del 5% para situarse alrededor de 84,300 dólares, luego de haber brevemente superado los 90,000 dólares el día anterior. Este movimiento refleja la falta de apoyo macro para las criptomonedas, a pesar de un entorno favorable para otros activos como el oro o la plata.
En la tarde, Bitcoin tocó un mínimo cercano a los 84,300 dólares, borrando rápidamente su rebote a principios de semana. Esta recaída se produce mientras la Reserva Federal de EE. UU. confirmó una pausa en su ciclo monetario, sin ofrecer el catalizador esperado por el mercado cripto.
La Fed tranquiliza, pero no desencadena flujos
El miércoles, la Fed mantuvo su tasa de interés en un rango del 3.50% al 3.75%, según lo esperado. El discurso se mantuvo cauteloso, haciendo hincapié en la dependencia de los próximos datos económicos. Los mercados de tasas ahora anticipan un primer recorte hacia la mitad del año.
Sin embargo, esta perspectiva no fue suficiente para revitalizar a Bitcoin. En las últimas semanas, la criptomoneda se ha comportado más como un activo de alto riesgo, sensible a las fases de reducción del riesgo, en lugar de ser un refugio correlacionado con la debilidad del dólar. La sesión del jueves solo ha reforzado esta observación.
Los ETF de Bitcoin bajo presión
Otro factor clave en la caída son los flujos institucionales. Los ETF de Bitcoin spot cotizados en EE. UU. registraron salidas netas de alrededor de 19.6 millones de dólares el 28 de enero, según los datos de seguimiento de flujos. Una señal modesta en valor absoluto, pero reveladora de un apetito aún débil a corto plazo.
Estas salidas se dan en un contexto más amplio de reposicionamiento de los inversores tras la decisión de la Fed. Mientras los flujos sigan siendo vacilantes, Bitcoin seguirá expuesto a correcciones rápidas, especialmente alrededor de niveles psicológicos importantes como los 90,000 o 85,000 dólares.
Las acciones crypto siguen el movimiento
La caída de Bitcoin ha repercutido en las acciones relacionadas con el ecosistema. Coinbase retrocedió más del 5% al inicio de la sesión, mientras que Strategy perdió cerca del 10%. Las acciones mineras también se vieron afectadas, con caídas notables para Riot Platforms y Marathon Digital.
Esta sincronización confirma que el mercado todavía ve al sector cripto como un segmento riesgoso del mercado de acciones, muy sensible a las variaciones del sentimiento y las condiciones de liquidez.
Un contexto macro paradójico
La reciente actuación de Bitcoin contrastaba con la subida de otros activos como el oro o el S&P 500 hasta ahora. Sin embargo, hoy la caída parece generalizada. El oro se desacelera y pierde un 5%, el S&P cae un 2%, mientras que el petróleo avanza en un contexto de tensiones geopolíticas persistentes. El dólar, por su parte, sigue bajo presión en general.
Esta mezcla confunde la narración clásica de que un dólar débil sustenta mecánicamente a Bitcoin. Por ahora, los inversores que prefieren los refugios tradicionales parecen estar desorientados en los mercados.
Un mercado a la espera de un catalizador
Los datos macro continúan alimentando la incertidumbre. Las solicitudes semanales de desempleo retrocedieron ligeramente a 209,000, manteniendo el debate sobre la trayectoria de las tasas. Los inversores ahora monitorean la publicación del índice de precios a la producción, esperada el viernes, así como los resultados de varias grandes empresas tecnológicas.
A corto plazo, el mercado cripto parece estar en una fase de consolidación nerviosa. Sin un retorno sostenido de los flujos hacia los ETF y sin un catalizador macro claro, Bitcoin sigue siendo vulnerable a movimientos bruscos, en un entorno donde la liquidez puede agotarse rápidamente una vez que los niveles clave ceden.