Trump rechaza gracia presidencial a Sam Bankman-Fried

Trump nie la gracia presidencial a Sam Bankman-Fried, poniendo fin a las especulaciones sobre un posible rescate político.

A pesar de los intentos de rehabilitación y acciones de su círculo cercano, SBF no recibió apoyo directo de Trump ni se abrió hacia la clemencia.

La diferencia con las gracias concedidas a CZ o Ross Ulbricht muestra que el escándalo FTX sigue siendo intocable políticamente y con graves consecuencias para el ecosistema.

Un rechazo claro y sin ambigüedades

En una entrevista con el New York Times, Trump confirmó que no usaría su poder de gracia a favor de Sam Bankman-Fried. Esto se produjo mientras el presidente también mencionaba su negativa a intervenir en los casos públicos de Sean “Diddy” Combs o Nicolás Maduro.

El mensaje es claro: a pesar de su apoyo a las criptomonedas y decisiones anteriores a favor de ciertos actores del sector, Trump marca una clara línea con respecto al ex CEO de FTX. Esta postura es destacada ya que SBF es considerado un símbolo de los excesos de la industria.

Una estrategia de rehabilitación sin efecto

En los últimos meses, Sam Bankman-Fried intentó mejorar su imagen. Después de su condena, buscó cambiar su imagen mediáticamente y adoptó un tono más favorable a los republicanos, además de enviar señales al campamento de Trump.

Por otro lado, sus padres, ex profesores de derecho en Stanford, intentaron abrir puertas en el círculo presidencial, pero aparentemente sin éxito. Según Trump, SBF ni siquiera presentó su caso personalmente.

SBF no tendrá la oportunidad de CZ y Ross Ulbricht

El rechazo es notable ya que Trump ha concedido antes gracias a figuras controvertidas del mundo criptográfico. La situación de SBF parece diferente, considerando el colapso de FTX, las pérdidas y el impacto en el ecosistema.

Este acto envía un mensaje a la industria de las criptomonedas: el apoyo político no significa una indulgencia generalizada para aquellos que cruzan las líneas rojas. Para SBF, esta declaración cierra una de las últimas esperanzas de una salida prematura.

Una señal política para el sector

Más allá del caso individual, esta declaración es un mensaje claro para la industria. Incluso con un presidente pro criptos, aceptar sanciones severas cuando se sobrepasan los límites es parte de la normalización. La era de la impunidad ha terminado, incluso para los escándalos más grandes.

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