Bruselas está preparando medidas más estrictas. Según un documento obtenido por el Financial Times, la Unión Europea está considerando prohibir todas las transacciones en criptomonedas con Rusia, con el objetivo de cortar un canal de evasión de sanciones cada vez más utilizado por Moscú.
Una ofensiva dirigida contra los herederos de Garantex
El objetivo son las “entidades clónicas rusas de criptomonedas”, creadas a partir de plataformas ya sancionadas, y utilizadas para continuar facilitando intercambios que financian el esfuerzo de guerra en Ucrania. El texto apunta explícitamente a evitar que surjan sucesores de Garantex, la plataforma rusa sancionada por la UE el año pasado.
Garantex, epicentro deludir sanciones
El problema no es teórico. Según TRM Labs, experto en inteligencia blockchain, Garantex y el exchange iraní Nobitex concentraron más del 85 % de los flujos entrantes hacia entidades y jurisdicciones sancionadas en 2024. Estados Unidos también ha endurecido sus propias sanciones contra Garantex, el departamento del Tesoro considera que la mayoría de los fondos recibidos por la plataforma provenían de otros exchanges vinculados a actividades criminales.
A pesar de estas medidas, nuevas entidades siguen apareciendo para tomar el relevo, haciendo que el actual marco sea insuficiente a ojos de Bruselas.
Kirguistán en el punto de mira
El proyecto de la UE no se limita a las criptomonedas. Bruselas también propone prohibir la exportación de ciertos bienes de doble uso a Kirguistán, sospechoso de servir como punto de tránsito para entregas de componentes electrónicos utilizados en drones y armas rusas.
Las cifras presentadas en el documento son elocuentes: las importaciones de productos prioritarios desde la UE hacia Kirguistán han aumentado casi un 800 % desde el comienzo de la guerra, mientras que las exportaciones del país hacia Rusia han aumentado un 1,200 %. Un circuito de evasión que Bruselas califica como un “riesgo particularmente alto”.
Una votación unánime, tres países renuentes
Para entrar en vigor, estas medidas deberán recibir la aprobación unánime de los 27 Estados miembros. Sin embargo, según el Financial Times, tres países ya están mostrando resistencia ante una prohibición total de las transacciones de criptomonedas con Rusia.
Un obstáculo político que podría ralentizar o suavizar el texto final, en un contexto en el que la UE intenta mantener un frente unido en cuanto a sanciones, al mismo tiempo que lidia con intereses económicos divergentes entre sus miembros.
Si se aprueba, esta prohibición marcaría un precedente regulatorio importante en Europa. Obligaría efectivamente a los exchanges y proveedores de cripto que operan en la UE a bloquear cualquier interacción con billeteras o entidades identificadas como rusas, fortaleciendo significativamente las obligaciones de cumplimiento.