Un residente en el sur de Utah fue condenado a tres años de prisión federal por orchestar un esquema de fraude relacionado con criptomonedas y llevar a cabo una actividad ilegal de conversión de efectivo a activos digitales, según las autoridades estadounidenses.
La oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito de Utah anunció que Brian Garry Sewell, de 54 años, fue condenado a 36 meses de prisión, seguidos de tres años de libertad condicional, después de declararse culpable de fraude electrónico.
Près de 3 millions de dollars détournés auprès d’investisseurs
Entre diciembre de 2017 y abril de 2024, Sewell habría engañado al menos a 17 inversionistas prometiéndoles altos rendimientos a través de sofisticadas y dominadas estrategias de inversión en criptomonedas. Los fiscales estiman que el monto total desviado supera los 2,9 millones de dólares.
El tribunal también ordenó a Sewell pagar más de 3,6 millones de dólares en restitución a las víctimas, así como una cantidad adicional al Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
Una actividad de conversión crypto / cash
En un caso separado, las autoridades revelaron que Sewell operaba Rockwell Capital Management como una empresa de transmisión de dinero no registrada. Entre marzo y septiembre de 2020, esta entidad habría convertido más de 5,4 millones de dólares en efectivo a criptomonedas en nombre de terceros, incluidas personas involucradas en fraudes y tráfico de drogas.
Según los investigadores, Sewell cobraba comisiones por cada transacción, sin poseer las licencias regulatorias necesarias para este tipo de actividad.
Las autoridades refuerzan la lucha contra el fraude crypto
El FBI señaló que esta condena forma parte de un esfuerzo más amplio para proteger a los inversores frente al aumento de estafas relacionadas con activos digitales. Este caso llega poco después de la publicación de un informe de Chainalysis que estima que las pérdidas globales debido a estafas en criptomonedas han alcanzado los 17 mil millones de dólares, impulsadas en parte por la ingeniería social y el creciente uso de herramientas de inteligencia artificial.
Las autoridades federales recuerdan que los servicios cripto que operan fuera del marco regulatorio representan un riesgo importante tanto para los individuos como para la integridad del sistema financiero.