La CFTC abre la puerta a los gigantes de la cripto como Binance o Bybit para regresar legalmente a los Estados Unidos registrándose como foreign boards of trade (FBOT), sin necesidad del pesado estatus de DCM.
Un retorno posible para los exiliados de la cripto
Por años, Binance, Bybit, OKX y otros han huido de los Estados Unidos debido a una regulación considerada hostil. Ahora, la CFTC les tiende la mano. No es necesario obtener el estatus de mercado doméstico (DCM), con la inscripción como FBOT es suficiente para reabrir sus órdenes a clientes estadounidenses.
Concretamente, esto significa que los traders en EE. UU. podrían pronto tener acceso legal y directo a las plataformas extraterritoriales que dominan la liquidez global actualmente.
Pham en primera línea del “crypto sprint”
Caroline Pham, presidenta interina de la CFTC, lo ha afirmado claramente:
Desde los años 90, los estadounidenses pueden comerciar en bolsas extranjeras registradas. A partir de ahora, la CFTC les da la bienvenida de nuevo a estos actores, para un acceso eficiente y seguro.
Una oportunidad geopolítica y financiera
Si las grandes plataformas aprovechan la oportunidad, el panorama global podría cambiar radicalmente. Para los traders estadounidenses, es la garantía de acceder legalmente a la profundidad del mercado mundial, en lugar de estar atascados en un marco fragmentado. Para las exchanges, es un regreso triunfal al principal mercado financiero global.
Esto también plantea una cuestión de competencia: frente a Europa y a MiCA, que ha estado estructurando el ecosistema desde 2024, Washington parece finalmente decidido a no dejar escapar el liderazgo en las finanzas cripto.
Una CFTC en transición pero ofensiva
En la sombra, la regulación sigue en movimiento. Trump ha propuesto a Brian Quintenz, ex comisario pro cripto, para liderar la agencia. Mientras espera su confirmación por el Senado, Pham utiliza su rol interino para multiplicar las iniciativas favorables a los actores del sector.
Incluso con dos miembros de cinco, la CFTC avanza rápidamente. Y su mensaje es claro: el tiempo del exilio ha terminado. Estados Unidos quiere recuperar su posición como centro mundial de la cripto, ofreciendo un marco claro a las exchanges extranjeras.
Impacto directo sobre los mercados
Esta apertura podría impulsar la liquidez en los derivados accesibles desde EE. UU., acercar aún más los spreads entre plataformas y reducir la necesidad de utilizar VPN o estructuras opacas. A largo plazo, también podría fortalecer la legitimidad institucional del mercado cripto estadounidense ante los inversores tradicionales.
La pelota está ahora en el campo de las exchanges. Aquellas que aprovechen esta oportunidad podrían marcar un punto de inflexión decisivo en la historia de la regulación cripto en Estados Unidos.