Polymarket se encuentra en medio de una polémica explosiva. Una de las mayores plataformas mundiales de mercados predictivos se niega a liquidar apuestas sobre una invasión estadounidense a Venezuela, a pesar de una operación militar espectacular que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. Una decisión que provoca ira, acusaciones de arbitrariedad y sospechas crecientes sobre la gobernanza del protocolo.
Una operación militar, pero no una “invasión” según Polymarket
El polémico pronóstico planteaba una pregunta simple: “¿Los Estados Unidos invadirán Venezuela antes de X fecha?”. Para muchos apostadores, la respuesta parecía evidente después del fin de semana pasado, cuando fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un operativo que resultó en la captura de Maduro y la primera dama Cilia Flores, trasladados a Nueva York para enfrentar acusaciones federales, incluyendo tráfico de drogas.
Polymarket sin embargo, decidió de forma contraria. Según la plataforma, la operación no constituye una invasión, sino una acción de tipo “snatch-and-extract”, es decir, una extracción específica, no una operación militar para establecer control territorial. Por lo tanto, las apuestas a favor de una invasión siguen siendo perdedoras por el momento.
Colera de los usuarios y acusaciones de decisión arbitraria
La reacción de los apostadores no se hizo esperar. En el sitio y en las redes sociales, los mensajes de ira se multiplican. Muchos denuncian una redefinición oportunista de las palabras, desconectada de la realidad de los hechos. Para ellos, una incursión militar que causó varias muertes, la detención de un jefe de Estado en funciones y la toma efectiva del control del país no pueden ser calificadas de otra manera que como una invasión.
Algunos usuarios hablan abiertamente de “polyscam”, acusando a la plataforma de modificar las reglas posteriormente. Otros ironizan sobre la justificación proporcionada, sugiriendo que las fuerzas estadounidenses podrían haber utilizado una tecnología de teleportación para evitar cualquier calificación legal incómoda.
Un contexto ya marcado por sospechas de insiders
Esta controversia surge en un clima ya tenso para Polymarket. La semana anterior, otro mercado predictivo, sobre la destitución de Nicolás Maduro, llamó la atención después de que varias cuentas recién creadas ganaran enormes sumas al apostar “sí” en contra de todo pronóstico. Tres traders habrían ganado alrededor de 620,000 dólares, más de 400,000 dólares para un solo insider.
Estos eventos han avivado sospechas de negociaciones con información privilegiada. Tanto es así que un demócrata recientemente propuso una ley para prohibir que funcionarios gubernamentales apuesten en mercados predictivos, considerados demasiado sensibles a las filtraciones de información.
Una plataforma bajo vigilancia política y regulatoria
El asunto es aún más delicado ya que Polymarket tiene vínculos con el círculo cercano a Donald Trump. La firma de inversión privada de Donald Trump Jr. adquirió una participación en la plataforma el año pasado y se unió a su consejo asesor, poco antes de que Polymarket obtuviera la autorización para operar en los Estados Unidos tras la aprobación del regulador de derivados.
Hasta ahora, el regulador estadounidense no ha comentado sobre la decisión específica relacionada con la apuesta sobre la invasión de Venezuela. Pero el caso pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural de los mercados predictivos: cuando la interpretación de los eventos se basa en definiciones internas (o gobernanzas ambiguas), la línea entre arbitraje legítimo y decisión discrecional se vuelve difusa.
Para Polymarket, el desafío va más allá de una simple apuesta. Ahora se trata de preservar la credibilidad de un modelo presentado como un barómetro confiable de los eventos mundiales, mientras sus decisiones son acusadas de contradecir la realidad.