Bitcoin cae por debajo de los 88,000 $ y luego rebota hacia los 90,000 $ después de la distensión en el discurso de Donald Trump sobre los aranceles relacionados con Groenlandia.
Bitcoin: una volatilidad dictada por la política
Bitcoin cayó a alrededor de 87,300 dólares al final de la sesión estadounidense, cuando los mercados aún estaban digiriendo los comentarios agresivos del presidente estadounidense y la persistente nerviosidad en los mercados de bonos. La presión se disipó rápidamente cuando el mensaje político se aclaró.
Este cambio de tono fue suficiente para calmar a todos los mercados. Los futuros de los índices estadounidenses volvieron al verde, los bonos japoneses a largo plazo se recuperaron por segunda sesión consecutiva y la demanda de valores refugio se relajó después del récord alcanzado por el oro a principios de semana.
En este contexto, el rebote de bitcoin no fue aislado. Refleja un simple realineamiento con un sentimiento global menos ansioso, en lugar de un regreso marcado del apetito por el riesgo.
Los altcoins siguen, sin verdadero impulso
El movimiento fue ampliamente compartido. Ethereum volvió por encima de los 3,000 dólares después de caer por debajo de este umbral psicológico, limitando sus pérdidas diarias. Solana rebotó alrededor de los 130 dólares, XRP se acercó a los 1.95 dólares, Cardano regresó a alrededor de 0.37 dólares y el DOGE recuperó parte de sus pérdidas alrededor de 0.127 dólares.
La dinámica sigue siendo moderada. Las recuperaciones son parciales, sin volúmenes significativos ni grandes rupturas técnicas. El mensaje enviado por el mercado es de una estabilización, no de un reinicio alcista.
El mito de la descorrelación puesto a prueba
Este episodio recuerda una constante a menudo olvidada en tiempos de euforia. A pesar de su narrativa de activo alternativo, Bitcoin sigue comportándose como un activo de alto riesgo cuando la visibilidad macro se deteriora. Las tensiones comerciales, las variaciones rápidas de los rendimientos de bonos y los cambios en el tono político se reflejan casi instantáneamente en los precios.
La semana estuvo marcada por una fuerte tensión en los rendimientos, especialmente en Japón, donde una venta masiva de bonos a largo plazo llevó los rendimientos a niveles récord. Este endurecimiento de las condiciones financieras empujó a los inversores a reducir su exposición a activos especulativos, con criptomonedas a la cabeza.
El ligero retroceso en los rendimientos y la distensión en el discurso político ofrecieron un respiro. Pero la volatilidad observada destaca lo frágil que sigue siendo el mercado.
Un mercado suspendido a las próximas señales
A corto plazo, la atención se centra en la capacidad de Bitcoin para mantenerse por encima de los 90,000 dólares. Si el alivio post-Davos desaparece, las tensiones podrían resurgir rápidamente. Los últimos dos días han enviado un mensaje claro a los traders: en el entorno actual, las criptomonedas reaccionan menos a los fundamentos internos que a las sacudidas geopolíticas y de bonos.
El carrusel probablemente no ha terminado.