Larry Fink advierte sobre la deuda estadounidense que amenaza la supremacía del dólar, con intereses de la deuda que pronto superarán el gasto militar. Advierte que esta fragilidad abre la puerta a alternativas como Bitcoin.
El CEO de BlackRock, Larry Fink, está dando la señal de alarma en su carta anual a los inversores: el estatus del dólar como moneda de reserva mundial está más amenazado que nunca. Frente a una deuda pública en aumento, los activos digitales, encabezados por Bitcoin, podrían pronto establecerse como una alternativa creíble a la hegemonía estadounidense.
Bitcoin, respaldado por Fink mismo a través del ETF IBIT de BlackRock, se presenta como una reserva de valor creíble frente al dólar.
Fink apuesta por la tokenización como la próxima revolución financiera: eliminación de fricciones, democratización de la inversión e inyección masiva de capital en la economía real.
La dominación histórica del dólar en peligro
Nada garantiza que esto dure.
Desde hace décadas, la posición del dólar como pivote del sistema financiero mundial asegura a Estados Unidos una ventaja estratégica única: atractivo de capitales, financiamiento ilimitado a bajo costo e influencia geopolítica. Pero Larry Fink advierte que no hay ninguna garantía.
El problema es una deuda pública estadounidense que se ha disparado tres veces más rápido que el PIB desde finales de la década de 1980. En 2025, los intereses de la deuda superarán los gastos militares. Para 2030, podrían absorber todos los ingresos fiscales.
Bitcoin, una alternativa creíble al dólar
Larry Fink no esconde su admiración por los activos digitales. Él habla de “una innovación extraordinaria” que hace que los mercados sean más rápidos, transparentes y baratos. Pero advierte: esta misma innovación podría erosionar la ventaja económica de Estados Unidos si los inversores perciben a Bitcoin como una reserva de valor más confiable que el dólar. La ironía es palpable: el hombre al mando de uno de los administradores de activos más poderosos del mundo ha sido un catalizador de esta evolución.
IBIT: el ETF Bitcoin de todos los récords
Lanzado por BlackRock, el fondo IBIT se ha convertido en menos de un año en el lanzamiento más grande de un ETF en la historia. Ahora tiene un valor de más de 50 mil millones de dólares, de los cuales 37.4 mil millones ingresaron en 2024. Por sí solo, supera a toda la competencia, incluyendo a Fidelity. Un signo de los tiempos: más de la mitad de los inversionistas son individuos y casi tres cuartas partes nunca antes habían invertido en un producto iShares. Fink admite:
Si cada uno asignara al menos el 2 al 5 % de sus activos a Bitcoin, su precio podría alcanzar los 700,000 dólares algún día.
La tokenización, la próxima revolución de los mercados
Para Larry Fink, la verdadera revolución va más allá de Bitcoin: se llama tokenización. Convertir cada acción, bono o activo tangible en un token digital eliminaría las fricciones del sistema financiero actual. No habría cierres de mercado ni tiempos de liquidación, las transacciones se realizarían en segundos. Esto liberaría miles de millones de dólares que actualmente están inmovilizados, que luego se inyectarían en la economía real.
Pero sobre todo, la tokenización democratiza la inversión: propiedad fraccionada, acceso facilitado a activos que antes estaban reservados para los ultrarricos, derecho de voto directo para los accionistas. “Es como pasar del correo postal al correo electrónico”, resume Fink.
Una visión entre el optimismo tecnológico y el realismo económico
A pesar de las incertidumbres y la ansiedad que dominan los mercados, Fink sigue confiando. La historia de los mercados financieros está hecha de crisis seguidas de resiliencia. Pero esta vez, el punto de inflexión es más estructural que coyuntural. El dólar está en la cuerda floja. Y Bitcoin ya no es una simple alternativa: es una amenaza creíble para el orden establecido.