Bitcoin vuelve a superar los 89,000 dólares después de las declaraciones de Donald Trump, que hicieron caer al dólar a su nivel más bajo en casi cuatro años, desencadenando un repunte de los activos denominados en dólares.
La debilidad del dólar también beneficia al oro, que supera los 5,200 dólares la onza después de un rally fenomenal.
A pesar de un rebote técnico y divergencias alcistas en el RSI, el mercado cripto sigue siendo frágil después de fuertes liquidaciones y sigue siendo muy dependiente del contexto macroeconómico.
Dólar débil, activos reales en primera línea
El mensaje enviado por Trump es claro: la Casa Blanca no defenderá activamente al dólar a corto plazo. Para los mercados, esto refuerza la idea de un debilitamiento sostenido de la divisa estadounidense, en un contexto ya marcado por tensiones geopolíticas, incertidumbres presupuestarias e interrogantes sobre la política monetaria.
El oro reaccionó de inmediato. Después de una breve pausa tras su espectacular rally por encima de los 5,000 dólares la onza, el metal precioso volvió a subir para alcanzar un nuevo récord por encima de los 5,200 dólares. Una demostración adicional del vínculo directo entre la debilidad del dólar y el apetito por activos percibidos como reservas de valor.
Bitcoin, a menudo presentado como una alternativa monetaria, tenía dificultades para evolucionar en el mismo registro. Aunque sigue siendo volátil y fuertemente correlacionado con el sentimiento del mercado, claramente se beneficia de fases de desconfianza hacia las monedas fiat, especialmente el dólar.
Un rebote técnico aún frágil
A pesar de este repunte, el contexto general sigue siendo tenso para las criptomonedas. El mercado acaba de salir de una fase de corrección marcada, con más de mil millones de dólares en posiciones apalancadas liquidadas en los últimos días y salidas masivas de productos de inversión institucionales.
No obstante, algunos analistas técnicos comienzan a identificar señales alentadoras. Se observan divergencias alcistas entre el precio de bitcoin y sus indicadores de momentum, incluido el RSI. Históricamente, este tipo de configuración a veces ha precedido rebotes del orden del 10%.
Según estas lecturas, un regreso a la zona de los 95,000 dólares no sería descartable a corto plazo, siempre que la debilidad del dólar se confirme y los mercados globales no sufran otro choque macroeconómico.
Bitcoin siempre dependiente de la macroeconomía
Este nuevo episodio subraya una realidad a menudo destacada en los últimos meses: Bitcoin sigue siendo extremadamente sensible a los factores macroeconómicos. Las declaraciones políticas, la evolución de las divisas y las expectativas de política monetaria continúan dictando los movimientos a corto plazo.
El aumento observado esta noche no necesariamente marca un cambio en el régimen. Más bien ilustra la capacidad de bitcoin para reaccionar rápidamente cuando el dólar vacila. Mientras la incertidumbre prevalezca en los mercados tradicionales, las criptomonedas podrían seguir oscilando entre activo especulativo y refugio de valor alternativo.
A corto plazo, la atención de los inversores seguirá centrada en la evolución del dólar, los próximos discursos políticos y las señales enviadas por la Reserva Federal. En este entorno, cada palabra cuenta. Y esta vez, unas pocas frases de Trump han sido suficientes para reavivar, al menos temporalmente, el apetito por bitcoin.