Infinex ha dado marcha atrás. La plataforma de trading de criptomonedas ha modificado urgentemente la estructura de su venta pública de tokens, después de solo haber recaudado alrededor de 600,000 dólares en tres días. Un resultado muy por debajo de las expectativas, que obligó al equipo a abandonar su objetivo inicial de 5 millones de dólares y revisar completamente las reglas del juego.
El proyecto había lanzado una recaudación pública limitada a tres días, con un límite de 2,500 dólares por billetera. El objetivo declarado era conciliar el acceso minorista, la equidad en la distribución y la protección contra los grandes inversores. En la práctica, el mecanismo provocó el efecto contrario.
Los traders criticaron rápidamente una estructura considerada demasiado compleja y, sobre todo, beneficiosa para ciertas carteras que ya estaban bien posicionadas. La participación fue baja, revelando un desinterés sorprendente por una plataforma que sin embargo estaba bien financiada.
En un mensaje inusualmente directo, el equipo de Infinex admitió haberse equivocado. Reconocen haber intentado satisfacer a demasiados perfiles al mismo tiempo, a expensas de la claridad.
Infinex: Una venta mal calibrada desde el inicio
Frente a la falta de adhesión, Infinex eliminó el límite por billetera y abandonó el objetivo de 5 millones de dólares. La venta ahora se basa en un modelo llamado “max-min fair allocation“, a veces calificado de ‘water-filling’.
El principio es simple: todas las asignaciones progresan de manera uniforme hasta agotar la oferta. Las contribuciones excedentes se reembolsan luego. La idea es evitar los efectos de concentración y eliminar las barreras artificiales que desalientan a los grandes inversores.
Los poseedores de estatus “Patron” conservarán un trato preferencial, pero los detalles exactos se revelarán una vez concluida la venta, una vez se conozca la demanda total.
Un problema más profundo que la mecánica de venta
A pesar de estos ajustes, un elemento continúa generando dudas en el mercado. Infinex recaudó alrededor de 67 millones de dólares el año pasado. El hecho de que un proyecto con tales recursos tenga dificultades para movilizar 600,000 dólares en una venta pública plantea interrogantes.
El equipo lo reconoce a medias. Reconoce no haber explicado suficientemente bien su producto y su propuesta de valor. Infinex se presenta como una aplicación no custodial diseñada para ofrecer una experiencia similar a un exchange centralizado, con swaps, bridging y trading de productos derivados en varias blockchains. Una propuesta atractiva en teoría, pero aparentemente insuficiente.
El bloqueo de un año impuesto en los tokens sigue vigente. Una vez más, Infinex asume una decisión contracorriente, considerando que los lockups fomentan la alineación a largo plazo, aunque este tipo de restricción es cada vez menos popular entre los inversores minoristas.
Una señal para el mercado
Este episodio ilustra una tendencia más amplia. En 2026, recaudar fondos, incluso modestos, ya no es automático. El capital es más selectivo, la educación se vuelve fundamental, y las ventas de tokens mal estructuradas son sancionadas casi de inmediato.
Para Infinex, el cambio de rumbo es probablemente necesario. Queda por ver si será suficiente para revitalizar el interés o si revela un desalineamiento más profundo entre las ambiciones, el producto y las expectativas del mercado.