Más de 17 millones de dólares robados, tres secuestros en domicilio y ahora una guerra interna entre criminales. Un hacker acaba de publicar un mensaje cifrado en BreachForums, el famoso foro de ciberdelincuencia, para exigir su parte del botín proveniente de tres secuestros de criptomonedas ocurridos en Francia en los últimos meses. Su ultimátum: 2,5 millones de dólares, es decir, el 15 % de las ganancias, o revelará la identidad de los secuestradores a la policía.
Quand le cybercrime rencontre le grand banditisme
Desde principios de 2026, Francia se enfrenta a una ola sin precedentes de secuestros de criptomonedas, revelando un cambio del riesgo digital hacia una amenaza física.
Le hack de Waltio au cœur de l’affaire
Según el mensaje PGP publicado a principios de febrero, las tres víctimas fueron identificadas gracias a una base de datos obtenida del hackeo de Waltio, una plataforma francesa de contabilidad de criptomonedas utilizada para declaraciones fiscales. El hacker afirma haber proporcionado, junto con dos cómplices, los datos que permitieron a los criminales localizar y seleccionar a titulares de criptomonedas de alto valor neto.
Estos datos incluían nombres, direcciones, historiales de transacciones y estimaciones de patrimonio. Suficiente para que grupos organizados seleccionaran sus objetivos, planificaran intrusiones en los hogares y obligaran a las víctimas a transferir sus fondos bajo amenaza.
Una ola de secuestros sin precedentes en Francia
El fenómeno va más allá de este caso en particular. Desde el comienzo del año 2026, se han registrado al menos diez casos de secuestros o retenciones relacionadas con criptomonedas en Francia. Varios de estos ataques también están conectados a filtraciones de datos procedentes de los servicios fiscales franceses.
La policía ha comenzado a realizar detenciones selectivas, apuntando a grupos involucrados en el gran crimen organizado. Recientemente, once personas fueron arrestadas en relación con el secuestro del padre de un actor del ecosistema cripto con sede en Dubái, un caso que los investigadores vinculan con ajustes de cuentas internos en el mundo del crimen.
El último caso, que implicó a una jueza, desencadenó una caza al hombre con 6 arrestos.
Un ecosistema criminal en plena fractura
Lo que hace única a esta situación es la dimensión pública de la extorsión entre criminales. El hacker no amenaza a una víctima, sino a sus propios socios. Al publicar un recuento visible en BreachForums, convierte una disputa privada en una presión abierta.
Según el especialista en ciberseguridad Seblatombe, el panorama es alarmante:
Si estas afirmaciones se confirman, se superaría ampliamente el marco del simple cibercrimen. Las filtraciones de datos personales podrían utilizarse para identificar, localizar y seleccionar personas para secuestros y extorsiones reales.
Esta situación también plantea una pregunta delicada para las autoridades: si el hacker lleva a cabo sus amenazas y publica nombres, ¿podrán utilizar estos elementos en las investigaciones en curso, o corren el riesgo de complicar los procedimientos judiciales?
Seguridad cripto: un desafío que se ha vuelto físico
El caso recuerda una realidad que muchos titulares de criptomonedas subestiman: el riesgo ya no se limita al pirateo de carteras digitales o a las vulnerabilidades de contratos inteligentes. Con la increíble cantidad de declaraciones fiscales y la centralización de datos fiscales en plataformas externas, la exposición física de los inversores de criptomonedas aumenta automáticamente.
Los expertos en seguridad digital recomiendan segmentar las identidades digitales, evitar cualquier exposición pública de ganancias y favorecer soluciones de almacenamiento con acceso diferido como las carteras multisig. Precauciones que no garantizan una protección total, pero que complican la tarea de los atacantes en busca de blancos fáciles.