Los U.S. Marshals investigan acusaciones de desvío de más de 40 millones de dólares en criptomonedas confiscadas por el Estado estadounidense, en un caso que implica al hijo de un ejecutivo de una empresa contratista del gobierno federal.
Un presunto acceso a los monederos confiscados
La investigación se inició tras las revelaciones del detective on-chain ZachXBT, conocido por sus investigaciones sobre fraudes y desvíos en el ecosistema cripto. Asegura haber identificado a John Daghita como presunto autor de los hechos.
John Daghita, hijo de Dean Daghita, presidente de CMDSS, una empresa que ofrece servicios críticos al Departamento de Justicia y al Departamento de Defensa, ha sido señalado por al menos 23 millones de dólares en cripto rastreados desde activos digitales por un total de 90 millones de dólares incautados por el gobierno en 2024 y 2025.
12,540 ETH y una huella on-chain difícil de ignorar
Entre las pruebas más incriminatorias se encuentra un monedero con 12,540 ETH, equivalentes a unos 36 millones de dólares según los tipos de cambio actuales, que ZachXBT atribuye al sospechoso. El investigador dice haber informado a las autoridades competentes.
De manera sorprendente, John Daghita habría enviado 0,6767 ETH a ZachXBT, una transferencia que este último dice querer redireccionar a una dirección oficial de incautación del gobierno estadounidense. Un gesto interpretado por algunos como un intento torpe de provocación o de demostrar control sobre los fondos.
Un video, un “band for band” y el error clásico de los cibercriminales
El caso se hizo público después de la difusión de un video de un intercambio en Telegram, típico del ambiente criminal cibernético. En este tipo de confrontación, llamada “band for band“, dos personas intentan demostrar quién controla más criptomonedas.
En la grabación, John Daghita muestra su monedero Exodus en pantalla, inicialmente con 2,3 millones de dólares, antes de que se muestre una transferencia en directo de 6,7 millones de ETH. Según ZachXBT, el video demuestra claramente que toma varias direcciones relacionadas con los fondos robados.
Una gobernanza cripto federal siempre frágil
Más allá del caso individual, el incidente reaviva una preocupación más amplia. En febrero de 2025, fuentes indicaban que los U.S. Marshals no tenían una visión clara y completa de las criptomonedas bajo su control, justo cuando la Casa Blanca mencionaba la posibilidad de una reserva nacional en cripto.
Encargada de gestionar propiedades incautadas que van desde bienes raíces hasta vehículos, la agencia ahora se enfrenta a una realidad más técnica: asegurar monederos cripto que a veces representan decenas de millones de dólares.
Si las acusaciones se confirman, este caso podría sentar un precedente importante para la gestión de activos digitales por parte del Estado estadounidense y acelerar la implementación de controles mucho más estrictos.