Tether golpeó con fuerza. El emisor del stablecoin USDT ha congelado más de 182 millones de dólares distribuidos en cinco carteras diferentes de la cadena de bloques Tron, en una de las operaciones de congelación más importantes observadas en los últimos meses. Una decisión cargada de significado, que vuelve a plantear la cuestión central del control y la censura en el universo de los stablecoins.
Una acción coordinada y masiva
Según los datos on-chain, las cinco direcciones afectadas tenían entre 12 y 50 millones de dólares en USDT cada una. Las congelaciones se llevaron a cabo el mismo día, lo que descarta la hipótesis de incidentes aislados. Claramente, se trata de una acción coordinada, planificada y realizada en un marco específico.
El lugar de Tron no es casual. La cadena de bloques concentra una parte importante de los volúmenes de USDT en circulación, especialmente en usos de trading, pagos transfronterizos y en ciertas zonas geográficas donde los stablecoins sirven como infraestructura monetaria de sustitución.
Conformidad con las sanciones estadounidenses
Tether ha confirmado que estas congelaciones se ajustan a su política de conformidad con las sanciones del Tesoro estadounidense. Desde finales de 2023, la empresa aplica oficialmente un mecanismo de congelación voluntaria de las carteras vinculadas a actividades sancionadas o sospechosas, en cooperación con las autoridades.
Concretamente, los USDT congelados siguen siendo visibles en la cadena de bloques, pero se vuelven inutilizables. No pueden ser transferidos, intercambiados o redimidos mientras la congelación esté activa. No se trata de una incautación en el sentido estricto, sino de una eliminación inmediata de la circulación.
Esta capacidad se deriva de la propia naturaleza del USDT. A diferencia de los activos criptográficos nativos como el bitcoin, el stablecoin se emite de forma centralizada. Tether conserva el poder técnico de intervenir directamente en los contratos para bloquear ciertas direcciones.
Un recordatorio contundente para los usuarios
El episodio actúa como un recordatorio inequívoco para el mercado. El USDT no es un activo neutral y autónomo. Es un instrumento financiero sujeto a reglas, autoridades y decisiones discrecionales. Para los usuarios institucionales, esta característica a menudo se percibe como un signo de legitimidad. Para otros, constituye un riesgo fundamental.
El paradójico es bien conocido: es precisamente esta capacidad de control lo que permite que el USDT sea aceptado a gran escala, incluso por las plataformas reguladas. Pero también es lo que lo distingue radicalmente de los activos criptográficos diseñados para ser resistentes a la censura.
Un peso sistémico cada vez más significativo
Con más de 187 mil millones de dólares en circulación, el USDT representa aproximadamente 64 % del mercado mundial de stablecoins. A esta escala, cada decisión de congelación tiene implicaciones sistémicas. Envía una señal a los actores del mercado, pero también a los reguladores, sobre la capacidad de Tether para hacer cumplir marcos legales estrictos.
A medida que los stablecoins se convierten en una infraestructura crítica de los mercados criptográficos y los pagos internacionales, este tipo de intervenciones podrían multiplicarse. La frontera entre finanzas descentralizadas y finanzas reguladas se vuelve cada vez más difusa.