El FMI reconoce los beneficios de eficiencia de los mercados tokenizados, pero advierte sobre una potencial inestabilidad superior a la de los mercados tradicionales debido a la automatización y programabilidad.
La tokenización, acelerador de mercados… y de riesgos
El mensaje es claro: la programabilidad reduce intermediarios, acelera transferencias y disminuye costos. El Fondo ya confirma ahorros sustanciales, facilitados por el registro casi instantáneo y un uso más eficiente del colateral.
Estos beneficios, sin embargo, traen consigo sus propias fragilidades. El FMI recuerda que el trading automatizado ya ha causado impactantes flash crashes en los mercados convencionales. Transpuesta a arquitecturas totalmente programables, esta dinámica podría intensificarse.
En momentos de tensión, la interacción entre diferentes smart contracts apilados unos sobre otros podría actuar como fichas de dominó. Un error local, un bug o un desequilibrio de liquidez podrían convertirse en un shock sistémico.
Marchés fragmentés et infrastructures non compatibles : un vrai danger
El FMI también alerta sobre un riesgo estructural: la fragmentación. Si varias plataformas tokenizadas se desarrollan sin interoperabilidad, la liquidez se dispersa. Una situación que contradiría la promesa de la tokenización de fluidificar y unificar los mercados.
Esta fragmentación amplificaría aún más la volatilidad y complicaría la gestión de riesgos para las instituciones. Un escenario ya perceptible en el laberinto actual de soluciones RWA, DeFi y cadenas especializadas, donde cada ecosistema opera de manera aislada.
El FMI promete que los Estados no serán meros espectadores
La video enfatiza sin rodeos: los gobiernos nunca han dejado que grandes evoluciones monetarias sucedan sin supervisión. Desde Bretton Woods hasta la transición hacia las monedas fiduciarias en la década de 1970, cada mutación importante ha implicado una intervención estatal determinante.
Según el FMI, la tokenización seguirá la misma trayectoria. Se espera una mayor implicación de los Estados, ya sea para supervisar los riesgos sistémicos, o para imponer sus propias infraestructuras programables, especialmente a través de las monedas digitales de los bancos centrales.
Un mercado que ya pesa varios miles de millones
Esta declaración llega en un momento en que la tokenización alcanza una masa crítica. Los fondos tokenizados en blockchain ya superan los miles de millones de dólares, con actores como BUIDL de BlackRock liderando el segmento a nivel mundial, por delante de Franklin Templeton. El auge de 2024 y 2025 ha transformado un concepto técnico en un mercado institucional. El líder europeo, Amundi, acaba de anunciar el lanzamiento de una parte tokenizada de su fondo monetario.
Al publicar este video, el FMI envía un mensaje claro: el futuro de las finanzas programables no se construirá en un vacío regulatorio. Los mercados podrán ganar en velocidad, costos y eficiencia. Pero deberán enfrentarse a más supervisión, más salvaguardias y mecanismos de intervención pública listos para activarse ante cualquier señal de turbulencia.